Un proyecto familiar hecho con atención.

La fundadora de aum. recogiendo flores silvestres en la finca de Subachoque

Nuestra historia

Todo empezó con la piel. Piel blanca y pecosa, delicada, con irritación constante. Esa incomodidad nos llevó a investigar, a probar, a aprender. Aceite de oliva, manteca de karité, aceite de coco, aceites esenciales puros. Cada ingrediente elegido con atención, con un nombre real y un origen concreto.

Así nació aum. No como una marca, sino como una respuesta familiar a algo muy simple: querer sentirse bien en la piel todos los días.

Cada jabón de la colección está inspirado en un centro de energía del cuerpo — los lugares donde el cuerpo, las emociones y la mente se encuentran. No es una doctrina ni un sistema de creencias. Es una invitación a prestar atención a lo que necesitas en cada momento. El cristal en cada barra es un símbolo físico de esa intención: un recordatorio tangible del momento que eliges crear.

Cada barra se elabora a pequeña escala en las montañas de Los Andes. Las mismas manos que desarrollaron la fórmula hacen cada lote, cada corte, cada empaque. Sin prisa, sin producción masiva. De Subachoque, para tu piel.

Las plantas siempre supieron cómo cuidarnos.

Durante miles de años, las plantas han cuidado el cuerpo y la piel. aum. retoma esa tradición. Cada jabón es una invitación a crear un momento de pausa dentro del día.

Cada jabón está acompañado por un cristal como símbolo físico de intención. No es un componente terapéutico, sino un recordatorio tangible del momento que eliges crear.

Botánica

Las plantas son el núcleo. Aceite de oliva, manteca de karité, aceite de coco. Y encima de esa base, aceites esenciales puros que definen el carácter de cada barra. Nada que no tenga un nombre real y una función concreta.

Ritual

El cuidado personal como un momento de pausa. No una obligación. La ducha de la mañana, o la de después del entrenamiento, o la de antes de dormir. Un momento breve donde algo distinto puede pasar si le prestas atención.

Naturaleza

Producción pequeña, hecha a mano, en los Andes colombianos. Lo que viene de la tierra, vuelve a ella. Cada ingrediente tiene un nombre real y un origen que puedes conocer.

Presencia

El bienestar como la capacidad de detenerse. No como una práctica elaborada, sino como un gesto pequeño y concreto dentro del día. Un jabón puede ser eso, si la intención está.

Hecho a mano.
Subachoque,
Colombia.

Cada barra se elabora a pequeña escala en las montañas de Los Andes. Sin prisa, sin producción masiva. Solo una fórmula precisa, manos expertas y el tiempo necesario. Cada lote, cada corte y cada empaque reflejan una forma de hacer las cosas que prioriza la calidad sobre la prisa.

7
Jabones en la colección
110 g
Peso por barra
100%
Natural · Cruelty Free
Vista aérea del valle de Subachoque, Cundinamarca — donde se producen los jabones aum.

Si toca tu piel cada día, debería cuidarla.

Los jabones de aum. se formulan con aceite de oliva, manteca de karité y aceite de coco. El proceso de saponificación conserva las propiedades nutritivas de los aceites y genera glicerina natural, lo que hace que la piel no se reseque. Los aceites esenciales puros completan cada barra con un aroma propio.

  • Aceite de olivaSaponified Olea Europaea Fruit Oil
  • Aceite de cocoCocos Nucifera Oil
  • Manteca de karitéButyrospermum Parkii
  • Manteca de mangoMangifera Indica Seed Butter
Tres jabones aum. apilados sobre superficie de mármol con bokeh botánico

Siete centros. Siete jabones. Una colección.

Cada jabón de la primera colección aum. está inspirado en un centro de energía del cuerpo. Elaborados a mano con aceites esenciales puros y un cristal natural en cada barra. Piel suave, nutrida y protegida después de cada uso.

Ver la colección
Jabón aum. con aceites esenciales y cristal sobre fondo cálido